La Obra de Pedro Pablo Oliva

Navegue por la obra del artista. Sus últimos trabajos, proyectos futuros y las series en las que ha trabajado…

¿Qué hay de nuevo?

En los últimos años Pedro Pablo Oliva en su proceso creativo, ha dedicado más tiempo al dibujo y la escultura. Oliva va contra el tiempo, y el dibujo le proporciona esa inmediatez que necesita. El trazo limpio y el protagonismo de las líneas continúan siendo su principal herramienta técnicas, sin embargo, el juego con las manchas al modo surrealista que nos recuerda un test de Rorschach, le proporciona una nueva magia alucinada a su trabajo. En su afán lúdico descubre en las formas amorfas de estas especies de nubes de colores, seres extraños que conforman un bestiario de gran expresividad.

Obras en proceso

“El misterioso equilibrio del poder”, de la serie El gran abuelo es una obra en su proceso final, cuyo modelaje el artista cerró a mediados el año 2016, y con ella finaliza, al menos por el momento, dicha serie, en la que ha trabajado desde el año 2003.

En su estudio el artista trabaja sobre un lienzo, especie de naturaleza muerta que, según el propio artista, es un homenaje al abanico de Roberto Diago.

Series

Gran parte de la obra de este maestro cubano se organiza por series. Estos bloques temáticos o formales no pertenecen a décadas específicas, no transcurren de manera lineal hasta agotarse, sino que son abandonadas y retomadas en el transcurso de su carrera. Pedro Pablo se ha convertido en una especie de cronista, observa la vida personal y social como en un ciclo natural donde el eterno retorno forma parte de su filosofía vital.

Es así como nos enfrentamos a la serie Sillones de Mimbre que comienza a principios de la década del 80 y llega a nuestros días. En otras ocasiones, las series se superponen unas con otras: obras de la serie Ventanas se mezclan con la serie Eternas condenas o Las aberraciones del hombre. Y en otros casos algunos conjuntos le dan paso a otros, como es el caso de El gran Abuelo que le abre el camino a Alegrías y tristezas de El Malecón. Algunas son muy cortas como Las maravillas del mundo, mientras otras como Sillones de Mimbre son muy extensas.