Nada le entusiasma más a Pedro Pablo que la intimidad, lo que se esconde detrás de las puertas y las ventanas cerradas de una casa. Y en el rol de “chismosos” nos ubica cuando crea los interiores de su serie Ventanas. Para Pedro Pablo la historia que importa no está en lo que se ve “afuera”, sino en lo que sucede “dentro”. La Habana, sin embargo, le regala al artista sus historias porque nada hay más promiscuo que una ciudad con balcones de sensuales rejas y columnas, y puertas siempre abiertas. Historias de amor y traiciones, la vida cotidiana de los barrios, las buenas y también las extrañas tradiciones cubanas están dentro de cada casa y nosotros, como buenos discípulos-voyeurs, nos acercamos y husmeamos de la mano del artista.
La Serie
En los inicios la serie se tituló “Balcones de La Habana” y casi de inmediato se declinó hacia un título más sintético: Balcones. Su comienzo data del año 1991 cuando Pedro Pablo realizara un homenaje a José Martí con el lienzo Imagen para un corto amor en Guatemala. En él, un tierno Martí vistiendo levita negra enamora a una muchacha en un balcón donde cuelga una bandera cubana.
Imágen para un Corto Amor en Guatemala
1991 · Serie Balcones
Óleo/Tela
178.5 x 140 cm
El Beso o Las Pesadillas de Juanela
1996 · Serie Balcones
Óleo/Tela
160 x 127 cm